martes 28 de abril de 2009

¿Quién nos mira en Facebook?

En un alarde democrático, Facebook convocó hace unos días a sus usuarios para votar la nueva normativa de la web. Sin embargo, la convocatoria ha resultado un fiasco en cuanto a seguimiento se refiere, ya que de los más de 200 millones de personas que tienen cuenta en Facebook, tan sólo 640.000 votaron los términos de uso nuevos, es decir, un 0,3% (datos de Europa Press y CincoDías).
···
Por supuesto, si te vas a las condiciones de uso y, además, logras leerte de cabo a rabo el texto legal (bastante soporífero, como todo texto legal que se precie), te percatarás que éste no contiene ningún despropósito y que resulta bastante tranquilizador en cuanto a seguridad se refiere, ya que en él Facebook asegura que nuestros datos están protegidos (hasta en un hácker demuestre lo contrario supongo), que la información que publicamos es propiedad del usuario y no de Facebook (¡Aleluya!) y que el nivel de privacidad sobre ellos lo elegimos nosotros (aquí).
···
Sin embargo, algunos usuarios se quejan de que Facebook no promocionó lo suficiente dicha convocatoria. Por eso la sorpresa saltó ayer en algunos noticiarios cuando éstos informaron que Facebook proporcionará accesibilidad de ciertas partes de su contenido a desarrolladores de aplicaciones para que éstos diseñen sus servicios. ¿Qué quiere decir esto? Esto quiere decir que a partir de ahora habrá terceros que tendrá acceso a parte del contenido que aparece en nuestros perfiles en Facebook, tales como, fotos, vídeos, notas y comentarios, eso sí, con el permiso de los usuarios y de forma totalmente gratuita (tócate los web)...
···
A alguna gente esta suerte de "espionaje consentido" no le ha caído en gracia, por muy gratuito que sea, y ya se han elevado algunas voces de protesta al respecto, incluso desde la misma plataforma. Sin embargo, estos términos ya han sido aprobados... por el 74% de los 640.000 usuarios que participaron en la votación, favorables a la nueva normativa (datos de OjoInternet).
···
Visto lo visto, para mitigar la inquietud que despierta el "espionaje consentido" de los programadores de aplicaciones, la mejor opción es renunciar a dichas utilidades: que si la colección de mariposas, que los si los 5 mejores libros que has leído nunca, que si en qué país deberías vivir... todo fuera.
···
Sin bien, tampoco así estaremos del todo a salvo, ya que eso no elimina de la ecuación a hackers, virus, troyanos, gusanos y desaprensivos. Y es que nadie esta está a salvo de ellos, aun menos una red social tan jugosa como Facebook. De hecho, les recuerdo que el año pasado Facebook ya tuvo que enfrentarse a un caso de virus (noticia en OjoInternet) y a un individuo que responde al nombre de Adam Guerbuez, que se lo pasó pipa una temporadita robando contraseñas de facebookers (artículo en internetaldia.com)
··
Ahora bien, conviene recordar que es el usuario de Facebook el último responsable del un posible mal uso de esta red social. Es más, en su normativa el equipo de Facebook nos advierte que "como usuario, publicas contenido en el sitio bajo tu propia responsabilidad".
···
Personalmente creo nadie debería hacer en Facebook nada que no haría en un plató de televisión, por si las moscas...
···
Tengan presente la historia de la empleada de la aseguradora Nationale Suisse que fue despedida hace unos días por usar Facebook cuando un compañero la pilló "in fraganti" actualizando su perfil cuando debía estar tumbada en su casa en medio una oscuridad absoluta a causa de una jaqueca. Todo un ejemplo ilustrativo de lo que puede considerarse un mal uso de una red social. (Noticia en ABC)
···
Si bien, aunque no hagamos un mal uso de nuestro perfil en las redes, de lo que no nos va a librar ni el Tato con la guitarra es de la publicidad que, aunque no es muy molesta, sí que tiene un cara oculta. Por un lado tenemos una publicidad está hecha a medida del usuario gracias a otro tipo de "espionaje consentido": la que supone la presencia de los "cookies" (fragmentos de información que se almacena en el disco duro de nuestro ordenador para recabar datos sobre nuestros hábitos de navegación). Por otro lado está el aviso lanzado últimamente por Facua, que ha detectado la inclusión de publicidad engañosa y de anuncios no autorizados en Facebook; es el caso de productos pseudoadelgazantes, contrarios al Real Decreto 1907/1996 e incluso a la política publicitaria de la propia web. (noticia en Europa Press).
···
En fin, que a la gente de Facua le espera mucho trabajo por hacer a partir de ahora, pues se preve que el negocio publicitario experimente un incremento del 70% en Facebook entre 2009 y 2010 (datos de Finanzas.com)
···
Y es que Facebook es una mina, un gigantesco mercado en el que los usuarios desvelamos ingentes cantidades de datos personales que ponemos en bandeja a un montón de desconocidos. La verdad es que no deja de ser curioso el comportamiento humano. En la calle desconfiamos de los que formulan preguntas demasiado atrevidas y luego, cuando llegamos a casa, nos desnudamos impunemente en la red, donde publicamos nuestra tendencia sexual, colgamos fotos privadas o decimos dónde vamos a pasar el fin de semana que viene... Y todavía tenemos la capacidad de alarmarnos cuando descubrimos que en junio de 2008 el diario "El Nacional" barajó la posibilidad de que se hubiese usado información recabada en Facebook en 3 casos de "secuestro expres" en Venezuela (post del blog orhpositivo).
···
Si a esto le añadimos que, según la nueva política de la web, "Facebook también puede recabar información sobre ti de otras fuentes, como periódicos, blogs, servicios de mensajería instantánea y a través del uso que otros usuarios hagan del servicio de Facebook (por ejemplo, al etiquetar fotos)" para completar tu perfil, la combinación puede ser explosiva. Vean si no como Enrique Dans confirma en su blog como Facebook averiguaba y publicaba en el portal dónde se encontraba el 12 de enero de 2008 (link)... (No coments)
···
Termino este post con la advertencia que Facebook incluye en sus términos de uso: "A pesar de que te permitimos establecer opciones de privacidad que limitan el acceso a tus páginas, debes tener en cuenta que ninguna medida de seguridad es perfecta o inexpugnable. Recuerda que no podemos controlar las acciones de los usuarios con quienes decides compartir tus páginas e información. Por lo tanto, no podemos garantizar ni aseguramos que el contenido que publiques en el sitio no será visto por personas no autorizadas. No nos hacemos responsables de que algún usuario burle las configuraciones de privacidad o las medidas de seguridad del sitio. Entiendes y aceptas que, incluso después de la eliminación de contenido perteneciente a un usuario, copias del mismo pueden permanecer visibles en páginas en memoria cache o archivadas o si otros usuarios lo han copiado o almacenado"...

Otros artículos relacionados:
  • la votación en iProfesional (link), ElPais (link), Facebook blog (link).
  • la apertura de datos a los desarrolladores en SiliconNews (link), Emol.com (link), ElMundo.com (link).
¿Cómo mantener seguro en Facebook?
  • artículo "Facebook y la privacidad" en el blog de Miguel Ángel Mata (link)
  • artículo "Sobre Facebook" en el blog ALTWEB 2.0 (link)
  • artículo "Sobre la privacidad en Facebook" en el blog spamloco (link)

5 comentarios:

Neogeminis dijo...

En este tema me siento como de otro planeta Auxi. Si te cuento que NUNCA me metí ni sé bien cómo es Facebook no me vas a creer...pero es verdad!. Lo qué sí intuyo es que detrás de este increíble boom en el fondo hay un gran afán de banalizar las relaciones entre usuarios al punto de que poco importa el contenido. Me equivoco?


un abrazo!

Auxi González dijo...

Jejeje! Seguro que hay mucha gente que no ha pisado facebook.

Facebook puede ser una herramienta genial si sabes usarla. Yo con ella estoy en contacto con mis amigos, incluso con amigos que el tiempo había alejado de mi. En ese sentido es una experiencia apasoniante. Sé como están. Ellos saben cómo estoy. Y no es sólo el perfil lo que compartimos. Puedo charlar con ellos, enviarles mensajes, etc, etc.

Pero es verdad que hay gente que banaliza mucho y se dedica a coleccionar amigos algegremente. Pero lo mismo ocurre en los spaces de Windows... Sólo que Facebook no tiene blog, sino una casilla al estilo de "twitter" en el que unas pocas palabras puedes decir qué haciendo, pensando o sintiendo.

Las aplicaciones y test son divertidas. Son una forma de jugar con tus amigos y de conocerlos mejor... Pero si se van a poner a estudiar mi perfil, paso de ellas. Ni modo.

También puedes crear una página o un grupo, para estar en contacto con posibles lectores/fanes/almas gemelas... Aunque algunos he de decir que rayan en el ridículo.

Eso sí, Facebook, como una red social que es, es una herramienta que hay saber como usar: No aceptar amigos alegremente y/o no publicar intimidades a las buenas de Dios. Todo se resume en mantener un comportamiento inteligente y en actuar online tal y como lo harías en el mundo de carne y hueso.

Tanto el cyberespacio como el mundo real pueden ser peligrosos. Lo terrible es que hay gente que piensa que un ordenador es un escudo protector en lugar de una ventana a nuestra casa. Este artículo es una llamada de atención para esos que piensan que en Internet no hay peligros.

extractos... dijo...

Fantástica entrada y fantástico comentario.
En esto de facebook pasa como en algunas esquinas jjj, donde algunas personas cuentan su perfil, su situación sentimental, su....y de pronto (tó el barrio "santerao")...por eso hay que contar lo que uno de verdad quiere y no le importa que se entere todo el mundo.
y como tu dices: puede ser una herramienta estupenda para estar en contacto con tus amigos o/y con personas desconocidas pero de tu misma profesión (interesante medio para compartir)

un beso

Auxi González dijo...

Gracias!

Didiya dijo...

Totalmente de acuerdo. El Facebook es menos de fiar que un peluquero ciego.

Aunque la empresa niega públicamente estar cediendo datos a empresas privadas, hay quien dice que Facebook fue expresamente creado como herramienta para hacer estudios de mercado.

Aún así, pienso que puede resultar una útil herramienta social, siempre que nunca pongas nada que no pudieras publicar en un periódico, claro.